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Quienes somos

Esta es nuestra declaración de intenciones y el porqué de lo que hacemos 

Como a tantos otros, la semilla de la pasión por la ciencia y la astronomía me fue inoculada por la incomparable serie de televisión “Cosmos” de Carl Sagan, emitida por la televisión pública española en el año 1980, momento en el cual yo tenía 8 años.
Al contrario que en otros muchos casos, no fue este el acontecimiento que disparó mis inquietudes más tempranas o mi vocación profesional, sino que de alguna forma permaneció dentro de mí en estado de letargo. Fue durante la transición entre nuestro familiar siglo XX, y el futurista y algo ajeno XXI, que mis andanzas laborales me llevaron a coincidir con quien se convertiría en ese agente catalizador que despertaría en mí un inusitado interés por todo lo relacionado especialmente con la física y la astronomía.


Decenas de números de la por aquel entonces revista “Tribuna de Astronomía”, hoy Astronomía, cayeron en mis manos. La generosa donación de mi gran amigo Antonio Gordillo represento el comienzo de una pasión que no me ha abandonado desde entonces. No tardó en llegar el primer telescopio, y con el las primeras salidas nocturnas de observación. He contado muchas veces que el primer objeto que ocupó el campo de visión de mi modesto reflector de 114 mm fue el majestuoso Saturno. No se puede describir la sensación de conexión con el Universo que se obtiene al observar - no a través de la televisión, revista o cualquier otro medio - sino de tus propios sentidos, semejante belleza de la naturaleza. Desde entonces los acontecimientos  se precipitan.

Cada vez siento una mayor necesidad de entender en profundidad la naturaleza subyacente de los fenómenos naturales que empapan los libros, revistas y espacios de internet que pasan por mis manos. Quien no se siente fascinado cuando escucha hablar de relatividad, del continuo espacio-tiempo, de la velocidad de la luz, de nebulosas planetarias, de galaxias, de magnetares y estrellas de neutrones, de quásares, del santo grial de la mecánica cuántica,…del Universo. Me siento obligado entonces a tomar la decisión de, después de abandonados hacía 17 años, retomar los estudios y afrontar los retos necesarios de cara a comenzar una carrera de ciencias que me ayudara a comprender la maravillosa compleja-sencillez del Universo que nos rodea.

 

En este punto el viaje nos lleva al momento en el que decido abandonar mi puesto de funcionario de carrera, y comenzar dos proyectos personales que suponen no solo un cambio total de entorno laboral, sino más bien una búsqueda de una filosofía de vida más cercana a mis principios y motivaciones personales. Es así como, sin ninguna clase de experiencia empresarial previa, comienza mi andadura en el terreno de la apicultura, y el que motiva estas palabras, la creación durante comienzos de año 2011 de “astroturista”.

 

El desarrollo de numerosos eventos con motivo del Año Internacional de la Astronomía durante 2009, y las secuelas del mismo, me permitieron ver el creciente interés generado alrededor de una disciplina hasta entonces algo olvidada por los grandes medios de comunicación. Ya entonces se comienzan a escuchar, sobre todo en el ámbito geográfico de las Islas Canarias, de términos como astroturismo o astroturismo rural. Gracias a la ubicación de la mayor concentración de observatorios astronómicos del hemisferio norte en el Roque de los Muchachos (Isla de la Palma – Islas Canarias), los cielos canarios ganaron inusitada fama, y el sector turístico ni fue, ni ha sido, ajeno a esa nueva fuente de riqueza. Desde entonces actividades relacionadas con la astronomía y la explotación de un recurso natural tan bello y desconocido como el cielo nocturno, han dado origen a un sector de turismo joven y prometedor. Una fuente de riqueza basada en la utilización, que no abuso, del medio natural y en la concienciación respecto de la necesidad de su mejora y conservación.

Las actividades de observación astronómica ofrecen la posibilidad de que personas adultas se maravillen observando una Vía Láctea que jamás habían visto, y que con ellos, lo hagan multitud de niños a los que podemos inculcar ese respeto por la naturaleza tan necesario en aras de evitar el desastre medio-ambiental al que nos vemos avocados de continuar por el presente camino.
El astroturismo rural se convierte en una excelente herramienta con la que pequeños y medianos negocios pueden atraer a un sector del turismo muy atractivo: un cliente interesado en sacar el máximo provecho del entorno natural al que ha decidido acudir, e inclinado a contratar actividades intelectualmente sugerentes e innovadoras.

 

Como director del proyecto astroturista he pretendido que nuestra actividad educativa de observación astronómica, el “Tour Guiado del Cielo Nocturno”, fuera una prolongación de mi amor por la naturaleza y de mi insistencia en intentar comprenderla. Si ello me permite infundir en una sola persona ese espíritu de respeto por la naturaleza, me daré por más que satisfecho. Pero si en el camino somos capaces de conseguir que los alojamientos rurales colaboradores materialicen reservas motivadas por el interés generado por la actividad, como ya sucede, entonces con cierta falta de humildad puedo deciros que ya nos sentimos satisfechos con el trabajo realizado en nuestro primer año de vida.

Continuando por esta senda hemos comenzado a ofrecer un servicio ideado para incrementar las posibilidades de disfrute de aquellos realmente apasionados por la actividad. El Curso Básico de Astronomía es una presentación digital de 96 transparencias, que dividida en tres módulos, procurará introducir al asistente en los conceptos mas fundamentales de la astronomía. Alterna el rigor que de forma inevitable hay que adoptar cuando se abordan conocimientos de esta índole, con la didáctica divertida de trasladar conceptos y magnitudes que están fuera de nuestro uso cotidiano a similitudes que todos podemos concebir con mayor claridad. De este modo el asistente afrontará la actividad de observación nocturna habiendo adquirido suficiente información como para observar el cielo y los objetos astronómicos que serán visitados desde un punto de vista más amplio, disfrutando en definitiva del conjunto de la experiencia astronómica de una forma más plena.

 

Estos son los cimientos sobre los que se levanta el servicio de astroturista. Calidad, atención y respeto por el medio ambiente son nuestras herramientas. El buen hacer de los alojamientos colaboradores  supone la parte imprescindible de esta estructura, con la que procurar que muchas personas guarden un recuerdo imborrable de su estancia en una parte de España tan rica cultural, gastronómica y paisajísticamente hablando.

Brindémosles ahora nuestro cielo.

 

Javier Sánchez

Director del Proyecto astroturista